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Please use this identifier to cite or link to this item: http://hdl.handle.net/10785/5361
Title: La culpa … su lugar en la psicosis melancólica
Authors: Trujillo Franco, Nancy Teresa
Keywords: Culpa y otras perspectivas;Blame and other perspectives;Culpa y Psicoanálisis;Guilt and Psychoanalysis;Sentimiento de culpa y psicosis melancólica;Feeling of guilt and melancholic psychosis
Issue Date: 13-Aug-2019
Publisher: Universidad Católica de Pereira
Series/Report no.: Trabajo de grado ,CDMPSI54
Abstract: Desde los albores de la especie humana, dadas sus condiciones colectivas y subjetivas los sujetos se han visto mediados por normas y leyes que pretenden establecer límites en su comportamiento y adaptarlos de cierta manera, a la cultura a la que pertenecen; pero al encontrarse involucrados en situaciones donde se ubican en contra del deber ser, se genera en ellos un malestar y a veces, un sentimiento de culpa que los conduce a buscar la expiación de aquel acto indebido. Respecto a la culpa se ha hablado de un origen histórico que parte de dos ópticas. De un lado está su origen social y mítico, cuyo estudio psicoanalítico más profundo fue descrito por Sigmund Freud en el año 1913 en su obra clásica “Tótem y Tabú”, donde se parte del conflicto edípico de la familia primitiva, para tratar sobre los tiempos remotos en los que el hombre primitivo vivía en pequeñas hordas bajo el dominio de un padre arbitrario y celoso, que tomando a todas las mujeres como objetos de su propiedad, castraba y sacrificaba aquellos integrantes de la horda que caían en envidia y celos. Ante esta dominación, los hermanos que vivían en la misma comunidad, se unieron para matar al padre y devorarlo posteriormente, dando así paso al canibalismo, por medio del cual pretendían incorporar aquellos poderes que privilegiaban a su predecesor y le permitían acceder a ciertas condiciones que le complacían y así los hijos consumar su deseo de acceder a las mujeres de la tribu, motivo por el cual el padre era odiado, ya que era el único que podía gozar de ellas. A pesar de satisfacer su odio matando al padre y transgrediendo su ley (por un lado), surgieron en los hijos manifestaciones afectivas de cariño que habían sido reprimidas y (por otro), el padre fue sustituido por un Tótem1, que les vino a imponer la obligación “de respetar su vida y abstenerse de comer su carne o aprovecharse de él en cualquier otra forma” (Freud, S. 1913. Pág. 9). Así pues se presentó una ambivalencia de sentimientos, que a su vez originó el sentimiento de culpa, puesto que experimentaban sentimientos de amor hacia el padre muerto, pero también cierta satisfacción por su muerte, ya que dada esta condición ellos podían acceder a lo que sólo él tenía derecho. / From the dawn of the human species, given their collective and subjective conditions, the subjects have been mediated by norms and laws that seek to establish limits in their behavior and adapt them in a certain way, to the culture to which they belong; but when they are involved in situations where they are against duty, an unease is generated in them and sometimes a feeling of guilt that leads them to seek the expiation of that improper act. Regarding guilt there has been talk of a historical origin that starts from two optics. On one side is its social and mythical origin, whose deepest psychoanalytic study was described by Sigmund Freud in 1913 in his classic work "Totem and Taboo", where he starts from the oedipal conflict of the primitive family, to deal with the times remote in which the primitive man lived in small hordes under the domain of an arbitrary and jealous father, who taking all women as objects of his property, castrated and sacrificed those members of the horde who fell into jealousy and jealousy. Before this domination, the brothers who lived in the same community, united to kill the father and devour him later, thus giving way to cannibalism, through which they intended to incorporate those powers that privileged his predecessor and allowed him access to certain conditions that he was pleased and so the children consummate their desire to access the women of the tribe, which is why the father was hated, since he was the only one who could enjoy them. Despite satisfying his hatred by killing the father and transgressing his law (on the one hand), Affected manifestations of affection arose in the children that had been repressed and (on the other), the father was replaced by a Totem1, who came to impose the obligation “to respect his life and refrain from eating his flesh or taking advantage of it in any another way ”(Freud, S. 1913. Page 9). So there was an ambivalence of feelings, which in turn caused the feeling of guilt, since they experienced feelings of love for the dead father, but also some satisfaction for his death, since given this condition they could access what only he was entitled to.
Description: Trabajo de grado, (psicología), facultad de ciencias humanas, sociales y de la educación, Pereira, 2008
URI: http://hdl.handle.net/10785/5361
Appears in Collections:Monografías PSI

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